Lecciones y aventuras


Creo que el verano no podría haber acabado de una forma más inesperada, ni tampoco más especial. Estos días, con nubes y lluvias acompañándome desde el otro lado de la ventana, empiezo a sentir de verdad la llegada de septiembre. La vuelta a las rutinas y también los nuevos comienzos; la necesidad de poner orden y planificar lo que vendrá. Me siento a pensar en ese par de proyectos que llevan tantos meses tomando forma y sonrío por dentro. Recuerdo esos tres días, haciendo realidad uno ellos, y siento que debería ordenar las emociones vividas antes de ponerles palabras. Pero al final, decido aventurarme a escribir sobre ello, tal como sale de dentro, antes de que los recuerdos pierdan intensidad o algo se me olvide...

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Hace unos días encontré el momento para reunirme con CristinaNos encontramos en un mar de fotos y palabras y desde entonces, hemos estado conectadas. Siento que una serie de casualidades y algo de suerte, han hecho que nuestros caminos se cruzasen, que encajasemos de forma natural. La semana pasada viajé, con tantas ganas como nervios, hasta el pueblito donde ahora vive, en la Garrotxa, cargada con las piezas de una pequeña "segunda colección" en la que he estado trabajando durante varios meses. Y allí me esperaba ella, con los brazos abiertos y una gran sonrisa, dispuesta a ayudarme a hacer algunas fotografías de las piezas. Llegar a una casa por primera vez y que te reciban con una habitación recién preparada, con sábanas blancas y una manta a los pies de la cama.

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 Que te preparen una infusión de tomillo recién cortado antes de acostarte y la acompañen de miel y limón 'porque en algún momento has comentado que tenías molestias en la garganta'. Que alguien se ofrezca a acompañarte en tus proyectos y se emocione con ellos hasta sentirlos propios. Que dos personas a las que admiras te presten sus joyas después de un mensaje enviado a última hora y al día siguiente, te abran las puertas de su hogar y te esperen con una mesa llena de dulces y de nuevo, otra sonrisa sincera. Son algunas de las lecciones, de generosidad y hospitalidad que aprendí estos días. Personas con luz, cosas que te llenan de una sensación de agradecimiento difícil de explicar.