Años y momentos


It is not easy to start something. We are always afraid of the unknown, the uncertainty. But the reality is that sometimes we need to go a step further. Maybe it's not the right direction, but maybe it is.

Hay años y momentos que olvidamos, que pasan sin más, y otros que, en cambio, nunca podemos llegar a olvidar, porque hay sentimientos que no podemos esconder, por mucho que intentemos disimularlo. Hace un año, por estas fechas, sentí que todo tenía un poco menos de sentido que en ocasiones anteriores. Esta vez, de nuevo, siento que no acabo de encontrar lo que busco en esta época del año. Aunque quizá todo aquello haya dejado su huella, sé que esta vez es algo distinto a esa sensación de entonces. Porque algunas de esas heridas que tanto dolían ya están cerradas, porque cada día un poco más durante este año las lágrimas han ido desapareciendo y el dolor se convertido en ganas de volver a empezar. Echo la vista atrás y, sabiendo que todo pasa y a veces es cierto que el tiempo cura - aunque sea lentamente - decido centrarme en cosas tan sencillas como observar lo que me rodea... y es entonces cuando me doy cuenta de lo que ocurre. Esta vez más que nunca todo se me antoja forzado, precipitado, mientras veo cómo nos invaden las prisas ya desde principios del mes de noviembre y, de algún modo, me hago más consciente hasta qué punto nos olvidamos de lo realmente importante.

Las hojas del calendario en este último mes han pasado tan deprisa que ni siquiera he podido saborearlo. Noviembre estuvo lleno de nervios, contradicciones, sentimientos encontrados, fragilidad, entusiasmo y también algo de miedo, al compartir ese diario de luces y sombras en forma de libro. Y diciembre, con su intensidad, ha llegado una vez más cargado de emociones y nostalgia, de reencuentros en família, y también con uno mismo. Es ese momento en que -muchas veces de forma inconsciente- empezamos a mirar hacia dentro, a escucharnos más. Como si algo nos indicase que llega un período para la instrospección, de limpieza y renovación, de parar unos días y tomar impulso para continuar una vez más en esta aventura que es la vida.

Estos días el invierno se hace presente con más fuerza, con su oscuridad cada vez más temprana, mientras busco luz y algo de calidez. Pienso en los meses que vendrán y todo lo que con ellos puede llegar... y así, centrándome en lo que me rodea, doy las gracias por las cosas más simples, pero también más importantes. Por esas nuevas personas en mi vida y por todas aquellas que siempre están, por los sueños cumplidos sin apenas planear, por perderse y volverse a encontrar, por ver la luz de nuevo, por lo bueno y lo que no lo ha sido tanto, por este año vivido y por las buenas vibraciones para el que hoy empieza. Con ganas de seguir aprendiendo, disfrutando, en definitiva, viviendo... 

¡Feliz nuevo comienzo!