2015


Nunca me ha convencido eso de ver el año nuevo como un momento para conseguir metas o cosas por las que podríamos empezar a luchar cualquier otro día, sin tener que esperar a una fecha señalada en el calendario. Aunque, por otro lado, me gusta la idea de enfrentarse a un nuevo comienzo con ilusiones renovadas, con fuerza y más energía para conseguir todo aquello que se nos escapó en el anterior. Esa sensación de estar frente a una hoja en blanco, ante un año listo para ir llenándose de cosas mejores. En los veinte años que llevo en el mundo, nunca antes había tenido un inicio tan bueno y al mismo tiempo, acabado con un final de año tan agridulce. Y con ello, la oportunidad de quedarse con lo bonito y sólo recordar lo menos bueno para aprender de ello. Supongo que  por eso esta vez, más que forzarme a marcas unos propósitos concretos, lo que me apetece es  pasar página en este gran libro que es la vida. Estrenar nuevo capítulo con ganas y poner todo mi empeño para que se llene de buenos momentos, siempre que esté en mi mano que así sea. Disfrutar de lo bueno que aún queda, después de todo. Tampoco soy de frases que suenan a auto-ayuda o intentan vender una felicidad edulcorada, forzada, artificial. Sin embargo, me quedo con este fragmento que leí el otro día por casualidad y que aún no sé bien porqué, pero enseguida sentí muy mío. "Y sé feliz. Pero no por alguien. Tampoco por algo. Quizás con alguien. Nada de eso; sé feliz porque, al fin y al cabo, es lo que te mereces". Me lo guardo, como algo que deberíamos tener bien presenten en cada uno de los días de este año que hoy estrenamos.Gracias por hacer este año un poco más bonito. - Feliz 2015. Feliz nuevo comienzo.