2015


Nunca me ha convencido eso de ver el año nuevo como un momento para conseguir metas o retos por los que podríamos empezar a luchar cualquier otro día, sin tener que esperar a una fecha señalada en el calendario. Aunque, por otro lado, me gusta la idea de enfrentarse a un nuevo comienzo con ilusiones renovadas, con fuerza y más energía para conseguir todo aquello que se nos escapó en el anterior. Esa sensación de estar frente a una hoja en blanco lista para ir llenándose de cosas mejores. Y con ello, la oportunidad de quedarse con lo bonito y recordar lo menos bueno sólo para poder aprender de ello. Supongo que por eso esta vez, más que forzarme a marcas unos propósitos concretos, lo que me apetece es pasar página. Sumergirme en un nuevo capítulo con ganas y poner todo mi empeño para que se llene de buenos momentos, siempre que esté en mi mano que así sea. Disfrutar de lo bueno que aún queda, después de todo. Gracias a todos aquellos que habéis hecho este año un poco más bonito. Feliz 2015. Feliz nuevo comienzo.