Mi historia


Hay personas que descubren cúal es su vocación bien pronto, que son capaces de mirar al futuro con las ideas claras, que saben muy bien qué van a querer ser cuando sean mayores... pero, sin ninguna duda, cuando llego el momento de tomar una decisión sobre el futuro, yo no fui una de ellas. Con dieciocho años, descubrí que las cosas pasan por alguna razón, aunque en su momento no consigamos dar sentido a los hechos que les dan la vuelta a nuestras expectativas, cambian nuestros planes y nos hacen llegar a lugares inesperados, que nunca habríamos imaginado. Un cúmulo de situaciones hizo que, en septiembre de 2012, comenzara a estudiar el Grado de Logopedia en la Universitat Autònoma de Barcelona. Me había preparado para cursar Medicina, era una idea a la que llevaba tiempo dando vueltas... así que aquello me descolocó y me hizo sentir perdida.

Después de meses de gran desconcierto y alguna que otra lágrima, finalmente comprendí que nunca hubiera encajado en mi primera opción y que, sin saberlo, sin ni siquiera planteármelo, la vida me había llevado exactamente allí donde debía estar: a formarme en una profesión que, con el tiempo descubriría, parece hecha a mi medida. En aquel momento, no sabía bien con qué me encontraría ni qué salidas profesionales tendría cuando acabara, pero era una carrera en la que me había fixado porque me fascinaban todas y cada una de sus asignaturas y me sorprendía la gran variedad de disciplina que el plan de estudios preveía abarcar. Era una combinación de muchas de las áreas que siempre me habían interesado y que en algún moment me había planteado estudiar, el equilibrio perfecto entre neurología, biología, física, psicología, lingüística, educación...

Durante el verano de 2012, justo antes de entrar a la universidad, sentí la necesidad de expresar todas aquellas sensaciones previas a un nuevo comienzo, de poner palabras a aquella intereza y a todas aquellas dudas sobre el futuro; de dejar volar mi imaginación y reencontrarme con la escritura, algo que me apasiona desde pequeña, en un espacio personal. Por eso, justo cuantro años después, habiendo acabado los estudios y pudiendo decir que ya soy logopeda, abro un nuevo cuaderno en blanco dentro de esta web. Un espacio que nace con el deseo de ir compartiendo historias, reflexiones y pensamientos que vayan surgiendo en este camino, así como también artículos propios sobre aspectos relacionados con la logopedia, que me sirvan para poner en orden todo lo que vaya aprendiendo y, al mismo tiempo, puedan acercar y dar a conocer esta profesión, aún menos conocida de lo que debería, a quién quiera saber un poco más, a quien busque información completa però explicada a través de un lenguaje sencillo y comprensible, accesible a cualquier lector. Un lugar donde alimentar mis pasiones, donde reunir algunas de las cosas que más me gustan: la logopedia, la educación, la escritura, la vida... Un punto de encuentro donde poder compartir y aprender juntos. Un proyecto personal que, espero, irá creciendo poco a poco, con esfuerzo y la ilusión de ir, paso a paso, persiguiendo sueños en esta etapa que no ha hecho más que empezar.

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