¿Qué es la logopedia?


La logopedia es una disciplina sanitaria con una larga tradició, pero aún menos conocidas y reconocida ― tanto a nivel social como institucional ― de lo que sería deseable. Aún queda un largo camino por recorrer para conseguir que la logopedia sea cada vez mejor valorada, tanto por el resto de profesionales como por el conjunto de la sociedad en general. La falta de conocimiento sobre qué es la logopedia y cuál es la labor del logopeda hace que un buen número de personas aún desconozcan qué áreas de la salud son responsabilidad de los logopedas o tengan una visión parcial de los campos de actuación de esta profesión. Si bien es cierto que las alteraciones más habituales se encuentran a nivel del lenguaje oral, el lenguaje escrito y la comunicació y que la alteración más frecuente suele ser la dislalia (una dificultad para la correcta producción de uno o más sonidos del habla, como el conocido rotacismo o dislalia de la /r/), la logopedia es mucho más.

A su vez, que se trate de una profesión interrelacionada con otras áreas de conocimiento como la medicina, la psicología, la educación o la lingüística, entre otras, enriquece enormemente la disciplina, pero también hace que resulte más complejo establecer límites entre los diferentes campos profesionales y en conscuencia, definir la logopedia de forma precisa. No obstante, aunque son múltiples las disciplinas que muestran interés por la comunicación humana, sólo la logopedia lo hace teniendo en cuenta conocimientos biológicos, psicológicos, lingüísticos y humanísticos, con un enfoque propio y particular.

La logopedia

Es la disciplina responsable del estudio del proceso comunicativo y de la prevención, evaluación, diagnóstico, pronóstico y tratamiento de las alteraciones, retrasos o trastornos en las funciones verbales (comunicación, habla y lenguaje) y la audición, así como en las funciones orales no verbales asociadas (respiración, masticación y deglución). El logopeda es el especialista en la ciencia de la logopedia y el profesional sanitario encargado de atender los problemas en la comunicación humana: procesos relacionados con la comprensión y expresión verbal, oral y escrita, así como con las diversas formas de comunicación no verbal que puede usar el ser humano. Es importante tener en cuenta que únicamente las personas que disponen de la titulación de Graduado en Logopedia están habilitadas para ejercer como tales y que los estudios de posgrado o máster relacionados no son suficientes.

Alteraciones sobre las cuales interviene

De forma general, podemos decir que la logopedia interviene en la comunicación humana, la cual integra tanto las funciones cerebrales superiores relacionadas con la expresión y comprensión de la comunicación verbal (lenguaje oral y escrito) como la comunicación no verbal. Así, el logopeda puede actuar sobre los trastornos de la comunicación producidos por alteraciones en la recepción de la información (problemas auditivos y/o visuales), trastornos en el procesamiento de la información (trastornos del desarrollo adquiridos o asociados a otras patologías) y trastornos en la producción de la información (trastornos del habla, la voz, el ritmo o la comunicación derivados de alteraciones neurológicas), entre otros. Algunos de los principales déficits que requieren tratamiento logopédico son los trastornos del lenguaje y la lecto-escritura, los trastornos del habla, los trastornos de la voz, los trastornos de la masticación y la deglución y otras patologías que implican problemes comunicativos y/o lingüísticos, como las patologías sindrómicas (síndromes) o aquellas que dan lugar a una alteración del estado de conciencia de la persona.

Ámbits de actuación

Los logopedas pueden ejercer de forma individual o bien en el marco de equipos interdisciplinares o multidisciplinares con otros profesionales, como psicólogos, fisioterapeutas, neurólogos o neuropediatras, pedagogos o trabajadores sociales, entre otros, y tanto en el ámbito público como el privado, ya sea por requerimiento de otros especialistas mediante un proceso de derivación como por iniciativa de la propia persona y/o sus familiares.

El ejercicio de la logopedia, tal como se especifica en el Document de Perfil Professional del Logopeda (DPPL), elaborado por el Col·legi de Logopedes de Catalunya (CLC), se desarrolla en ámbitos de actuación profesional como: servicios de logopedia hospitalarios y de atención logopédica en servicios de otorrinolaringología, foniatría, rehabilitación, cirugía maxilofacial, neuropediatría, psiquiatría o psicología, Centres d’Atenció Primària (CAP), servicios sociosanitarios, centros geriátricos y atención domiciliaria, Centres de Desenvolupament Infantil i Atenció Primerenca (CDIAP), Centre de Recursos Educatius a Deficients Auditius (CREDA), Equips d’Assessorament Psicopedagògic (EAP), colegios de educación especial, aulas de educación especial en escuelas ordinarias, centros de formación y docencia de profesionales de la logopedia, centros y servicios privados o cadenas de radio, televisión o medios de comunicación, entre otros.

A pesar de que la logopedia acostumbra a relacionarse casi en exclusiva con la intervención en el lenguaje y la comunicación en la infancia, el infantil no es, ni mucho menos, el único ámbito de actuación posible. De hecho, la logopedia es una profesión que no tiene una edad de acción concreta y que puede resultar necesaria en cada una de las etapas de la vida de formas bien distintas, des del nacimiento ― com es el caso de los recién nacidos prematuros ― hasta la tercera edad, en casos de afasia o de demencia, por ejemplo.

  • La logopedia infantil se centra en la intervención durante los primeros años de vida y si bien resulta determinante para el desarrollo del habla, el lenguaje y la comunicación, también lo es para asegurar un buen desarrollo general y aprendizaje posteriores. Algunas de las patologías que pueden presentarse en estas primeras etapas estan relacionadas con trastornos en la motricidad orofacial, trastornos del lenguaje, el habla o la lecto-escritura, trastornos de la voz y trastornos del habla, el lenguaje y/o la voz asociados a otras patologías como déficits auditivos, déficits intelectuales, parálisis cerebral o trastornos del neurodesarrollo, entre otros.
  • La logopedia en edad adulta puede centrarse en la intervención de alteraciones de la voz como la disfonia producida por nódulos, quistes o enfermedades como el edema de Reinke, alteraciones del ritmo del habla como la disfemia (o tartamudez), alteraciones del lenguaje y la comunicación derivadas de lesiones cerebrales como ictus, traumatismos o tumores cerebrales, demencias o patologías neurodegenerativas (Parkinson o Alzheimer), entre otras.