Comunicación, lenguaje y habla


Si en el primer artículo vimos un breve resumen sobre qué es la logopedia, cuál es el papel del logopeda y sobre qué alteraciones puede intervenir, hoy intentaré definir y diferenciar tres ideas que resultarán básicas para comprender próximos temas y aspectos más concretos y que frecuentemente se confuden y usan como sinónimos, pero que no son equivalentes: “comunicación", “lenguaje" i “habla". A continuación, vemos las diferencias entre estos tres conceptos:

Comunicación

Se define como el intercambio de interacciones entre dos o más personas para expresar necesidades, sentimientos o ideas y es una habilidad social fundamental para establecer relaciones con los demás. Cuando hablamos de “comunicación" ― un concepto más amplio que el de habla o lenguaje ― debemos tener en cuenta que no sólo existe la comunicació verbal (u oral) a partir del habla y el lenguaje, sino también la llamada comunicación no verbal, que engloba las expresiones faciales, los gestos corporales o la distancia entre los interlocutores, entre otros aspectos propios de las situaciones comunicativas. Mucho antes de poder hablar, los pequeños ya se comunican a partir de las habilidades de comunicación no verbal ― como el llanto, las expresiones faciales, la sonrisa o los movimientos corporales ― para expresar necesidades o llamar la atención del adulto. Otro aspecto a tener en cuenta es que la comunicación puede ser interpersonal o intrapersonal. Mientras la primera es aquella que nos permite interactuar con las personas que nos rodean, es cambiante y requiere de flexibilidad y capacidad para hacer reajustes en respuesta a la conducta del otro (u otros), la segunda es aquella que nos ayuda a organizar nuestros propios pensamientos y a planificar nuestras acciones.


Lenguaje

Es el principal medio de comunicación que permite a los individuos comprender y expresar ideas, pensamientos, conocimientos, sentimientos y necesidades y por ello, también es una herramienta fundamental para el desarrollo social y afectiu, así como para la cognición, la estructuración del pensamiento y el aprendizaje. Desde el punto de vista lingüístico, el “lenguaje" se puede definir a partir de los siguientes niveles o dimensiones: nivel fónico (fonética y fonología: representación mental de los sonidos y la estructura sonora de las palabras), nivel léxico-semántico (las palabras y su significado), nivel morfológico-sintáctico (orden y combinación de las palabras y relación que se establece entre los elementos de la oración) y nivel pragmático (uso del lenguaje en función del contexto social). Cuando hablamos de lenguaje, podemos distinguir entre el expresivo y el receptivo o comprensivo. El lenguaje receptivo es aquel que permite comprender lo que otros expresan y reaccionar antes los estímulos del entorno y el lenguaje expresivo, el que permite expresarse cuando se ha adquirido la habilidad de ordenar las palabras en oraciones clara y con sentido. Si bien el lenguaje humano por excelencia es el oral (habla) y su representación gráfica (lenguaje escrito), también existen otras formas de lenguaje no orales como el lenguaje de signos para las personas sordas o el lenguaje pictográfico que pueden usar, de forma aumentativa o alternativa, personas con autismo o con graves afectaciones a nivel motriz como la parálisis cerebral.


Habla

Es la expresión del lenguaje en su forma oral. El desarrollo del habla (o lenguaje oral) requiere capacidad para comprender y usar los signos verbales como forma de comunicación, un sistema complejo que permite convertir una idea en un conjunto de sonidos con significado. Desde el punto de vista lingüístico, el “habla" se puede describir a partir de tres elementos: articulación (forma en que se produce cada uno de los sonidos), voz (uso del aparato bucofonador para emitir dichos sonidos) y fluidez (ritmo del habla). El habla implica el correcto funcionamiento de los órganos bucofonadores y sigue una secuencia de movimientos concretos para emitir cada uno de los sonidos. Así, hablamos de trastorno del habla cuando se produce una alteración de la articulación o del ritmo de producción del lenguaje oral, ya sea por problemas en la emisión de los sonidos a nivel motriz como por una dificultad para hacer una discriminación auditiva correcta y precisa. Algunas de las alteraciones que podemos encontrar a nivel del habla son: las dislalias (errores o dificultades en la articulación de uno o varios fonemas), las disartrias (trastornos de la programación motora del habla por alteraciones a nivel nervioso que producen debilidad o parálisis en los músculos implicados), las disglosias (trastorno de la producción del habla causado por malformaciones o alteraciones anatómicas y/o fisiológicas de los órganos bucofonadores), la disfemia o tartamudez (trastorno del habla caracterizado por frecuentes repeticiones o prolongaciones de los sonidos, sílabas o palabras y/o frecuentes dudas o pausas que dan lugar a una alteración de la fluidez del habla) y las disprosodias (alteraciones del ritmo del habla).