Comunicación, lenguaje y habla


Comunicación

La comunicación es el intercambio de interacciones entre dos o más personas para expresar necesidades, sentimientos o ideas y es una habilidad social fundamental para establecer relaciones con los demás. Cuando hablamos de comunicación, debemos tener en cuenta que no sólo existe la comunicació verbal a través del lenguaje oral, sino también la comunicación no verbal, que engloba diferentes aspectos propios de las situaciones comunicativas como las expresiones faciales, los gestos corporales o la distancia entre los interlocutores, entre otros. De hecho, mucho antes de poder hablar, los niños y niñas ya se comunican a partir de habilidades de comunicación no verbal (como el llanto, las expresiones faciales, la sonrisa o los movimientos corporales, entre otros) para expresar necesidades o llamar la atención del adulto. Así mismo, la comunicación puede ser interpersonal o intrapersonal: mientras la primera es aquella que nos permite interactuar con las personas que nos rodean, es cambiante y requiere de flexibilidad y capacidad para hacer reajustes en respuesta a la conducta del otro (u otros), la segunda es aquella que nos ayuda a organizar nuestros propios pensamientos y a planificar nuestras acciones.

Lenguaje

El lenguaje es el principal medio de comunicación que nos permite comprender y expresar ideas, pensamientos, conocimientos, sentimientos y necesidades y por ello, también es una herramienta fundamental para el desarrollo social y afectivo, así como para la cognición, la estructuración del pensamiento y el aprendizaje. Desde el punto de vista lingüístico, el lenguaje se puede definir a partir de los siguientes niveles o dimensiones: nivel fónico (fonética y fonología: representación mental de los sonidos y la estructura sonora de las palabras), nivel léxico-semántico (palabras y significado de estas), nivel morfológico-sintáctico (orden y combinación de las palabras y relación entre los elementos de la oración) y nivel pragmático (uso del lenguaje en función del contexto social). Cuando hablamos de lenguaje, podemos distinguir entre el productivo (o expresivo) y el receptivo (o comprensivo). Por un lado, el lenguaje receptivo es aquel que nos permite comprender lo que otros expresan y reaccionar antes los estímulos del entorno. Por otro lado, el lenguaje productivo es aquel que nos permite expresarnos cuando hemos adquirido la habilidad de ordenar las palabras en oraciones claras y con sentido. Si bien el lenguaje por excelencia es el oral (habla) y su representación gráfica (lenguaje escrito), también existen otras formas de lenguaje no orales como el lenguaje de signos, que usan algunas personas sordas, o el lenguaje pictográfico que pueden usar, de forma aumentativa o alternativa, algunas personas con autismo o con graves afectaciones a nivel motriz (como la parálisis cerebral).

Habla

El habla es la expresión del lenguaje en su forma oral. El desarrollo del habla o lenguaje oral requiere la capacidad para comprender y usar los signos verbales como forma de comunicación, un sistema complejo que permite convertir una idea en un conjunto de sonidos con significado. Desde el punto de vista lingüístico, el habla se puede describir a partir de tres elementos: la fonación (uso del aparato bucofonador para emitir los sonidos), la articulación (forma en que se produce cada uno de los sonidos del habla) y la fluidez (ritmo del habla). El habla implica el correcto funcionamiento de los órganos bucofonadores y sigue una secuencia de movimientos concretos para emitir cada uno de los sonidos. Así, hablamos de trastorno del habla cuando se produce una alteración de la articulación o del ritmo de producción del lenguaje oral, ya sea por problemas en la emisión de los sonidos a nivel motriz como por una dificultad para hacer una discriminación auditiva correcta y precisa. Algunas de las alteraciones que podemos encontrar a nivel del habla son: las dislalias (errores o dificultades en la articulación de uno o varios fonemas), las disartrias (trastornos de la programación motora del habla por alteraciones a nivel nervioso que producen debilidad o parálisis en los músculos implicados), las disglosias (trastorno de la producción del habla causado por malformaciones o alteraciones anatómicas y/o fisiológicas de los órganos bucofonadores), la disfemia o tartamudez (trastorno del habla caracterizado por frecuentes repeticiones o prolongaciones de los sonidos, sílabas o palabras y/o frecuentes dudas o pausas que dan lugar a una alteración de la fluidez del habla) y las disprosodias (alteraciones del ritmo del habla).